El encargo
Un sitio estrecho en dunas de Ritoque, con vista directa al Pacífico. Programa mínimo: sala, cocina, dos dormitorios. El cliente quería una primera vivienda propia, con recursos justos.
La decisión de proyecto
Crecer en altura para ganar la vista. Un volumen compacto de dos pisos libera la planta baja para estacionamiento cubierto y bodega. El revestimiento exterior oscuro contrasta con el interior de madera clara.
Sistema constructivo
Paneles SIP en muros y losa intermedia. Escalera interior compacta. Fundación sobre pilotes de hormigón en duna estabilizada.
Resultado
60 m² construidos en 9 semanas. La compacidad no sacrificó el espacio interior — cada centímetro está justificado.
"En arquitectura, la restricción bien entendida es una forma de libertad."